sábado, 7 de noviembre de 2009

Nuevo cuadernillo: La experiencia del Taller Total 1970-1976 (o cómo organizar una facultad asamblearia y sin jerarquías)




El Movimiento Anarquista de Córdoba y la experiencia del Taller Total en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Córdoba, 1970 - 1976.
El Taller Total significó la autoorganización de mil estudiantes, docentes y no docentes, así como la resolución asamblearia de todas las diferentes cuestiones que atañen a la vida de la facultad, incluidas las cuestiones sindicales. Superando el mero cuestionamiento, crítica o problematización de lo existente por propuestas concretas de cómo generar otros egresados y producir conocimiento para la resolución de las necesidades sociales de las cuales formaban parte, así como llevando a cabo dichas propuestas.


viernes, 6 de noviembre de 2009

Difundimos - Política Educativa en la Ciudad de Buenos Aires

Desde la Tendencia Anarquista en Educación difundimos los siguientes artículos:



Carta abierta al Ministro de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Sr. Ministro Mariano Narodowski:

He visto por la calle los carteles que invitan a estudiar en un profesorado, aquellos que dicen: “Aprender a enseñar tu mejor decisión. Inscripción a profesorados”. Y debo reconocer que me causaron sorpresa, ya que siempre sostuve que los Ministros de Educación (no sólo usted) desconocían la realidad de las escuelas y colegios. Pues bien, es una buena observación la hecha por usted (o por algún otro funcionario o por algún espía con contrato del Ministerio de Educación): faltan docentes para nuestros alumnos.

De todas maneras, lamento informarle que los carteles no harán acrecentar la cantidad de inscriptos en los profesorados (siento mucho si usted pensaba lo contrario pero es mi deber informárselo, en especial, porque soy uno de los tantos que financió involuntariamente los carteles que usted mandó a imprimir).

Sin embargo, creo que hay otras medidas que sí pueden hacer que los alumnos se inscriban en los profesorados y que por ahí los publicistas del Gobierno desconocen. Le menciono sólo algunas ideas:

- Podría pensar en aumentar el sueldo de los docentes. Imagínese usted cuánto aumentaría la cantidad de personas que se anotarían para estudiar si supieran que cuando terminen su carrera su sueldo les alcanzará para vivir dignamente.

- ¿Y si construyeran escuelas y jardines para que los niños puedan estudiar y los docentes enseñar en aulas con hasta 20 alumnos? Eso generaría que los docentes podamos atender de manera más adecuada a las problemáticas de los chicos. También sería un buen incentivo que funcionaran gabinetes con profesionales (asistentes sociales, psicopedagogos, psicólogos) para poder ayudar a trabajar, si no todos, algunos de los conflictos de los alumnos. De paso, los docentes estaríamos un poco menos desbordados.

- Ya que su intención es que más alumnos estudien en los profesorados, podría derogar el decreto 1990 que hace que algunos cursos se cierren.

- Sería bueno también mejorar las condiciones edilicias: a pesar de los anuncios para las cámaras de televisión, continúan los problemas de este tipo en muchas escuelas, con los obvios problemas que genera para docentes y alumnos.

- Una buena medida sería que frente a diversas situaciones (como cambios en los planes de estudio, leyes de educación, diseños curriculares, etc.), los docentes pudiéramos participar y tomar decisiones. Eso haría que quienes quieran ser docentes se sientan motivados sabiendo que sus palabras e ideas serán tenidas en cuenta.

- No sé qué tan seguido habla con el Ingeniero Macri, pero imagino que lo hace seguido. Si es así, ¿le podría decir que los agravios, como llamarnos “vagos”, no ayudan a que la gente quiera ser docente?

- Un problema muy serio es el tiempo que tardamos en cobrar: imagínese que tardan 6, 7 u 8 meses en pagarle su salario (no un “premio” de 5 cifras, sino un pobre sueldo docente). ¿Cómo hace para vivir? ¿No cree que eso genera que muchos docentes, a sabiendas de que eso ocurre, busquen otro trabajo en el cual no sólo le pagan más sino que lo hacen en término?

- Si busca convencer a las personas -en especial a los jóvenes- de acercarse a la docencia, podría terminar con el régimen de contratación y asegurar para todos los docentes los derechos y obligaciones que figuran en nuestro Estatuto.

- Muchas veces la situación económica impide el hecho de estudiar en un profesorado ya que las cursadas, pero sobretodo las prácticas, son a contraturno. Esto impide que se pueda estudiar y trabajar. Si su deseo es que muchas personas estudien en los profesorados, podría entregar becas para que los que deseen estudiar puedan hacerlo.

Como notó, la lista es extensa y podría seguir, pero creo que con resolver estos puntos se avanzaría bastante en la estimulación de la profesión docente.

Usted me dirá que no le alcanza la plata y puede tener razón. Pero también es cierto que podría, dado que la falta de docentes genera que haya alumnos sin clases y dado que ese no es el único de los problemas de la educación, esgrimir buenos argumentos para pedirle a la Legislatura que apruebe un aumento en el presupuesto de Educación de la Ciudad.

Por último, y sólo para tranquilizarlo, piense que este trabajo hermoso que es la docencia va a ser, a pesar de todos los problemas, elegido por muchas personas que, pese a todo, ingresarán a los profesorados. Y es elegido por muchos día a día para ejercerlo de manera conciente y responsable, a pesar de las políticas educativas que se llevan a cabo. Y es que al ver a un alumno escribir o preguntar o debatir o abrazarnos nos damos cuenta de lo maravilloso de este trabajo. Y eso, por suerte, no entra en ningún cartel.


Atte.,

S. D.

Maestro de primaria en la Escuela 6 DE 8

Maestro de ciclo (Adultos) en la Escuela 19 DE 19



Carta abierta de la Escuela Nº 20 D.E 14 “República de Honduras”

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 26 de octubre de 2009

Es de público conocimiento que las políticas económicas y educativas de las últimas décadas han tendido a debilitar y destruir el carácter público e igualitario de nuestra educación, y a las redes sociales que a través de ella se forjaban. Pero la última gestión que gobierna la Ciudad de Bs. As., encabezada por el Ing. Mauricio Macri y el Prof. Mariano Narodowski, se ha caracterizado por desmantelar abierta y cínicamente el ámbito social, cultural y educativo de la Ciudad.

La desinformación propagandística del Gobierno de la Ciudad difundida por los medios de comunicación masiva, construye una opinión pública adversa a la realidad de las escuelas ya que la mayoría de la gente desconoce que las carencias de la escuela van más allá del conflicto salarial docente.

Ustedes al ser parte de este gran Nosotros que es la Escuela Pública, están en conocimiento de algunos causantes que hacen inadmisible el trabajo cotidiano en nuestras instituciones, sin embargo la vergonzosa situación de nuestra querida Escuela “República de Honduras” exige que alcemos la palabra y nos manifestemos públicamente:

- En el mes de marzo una fuerte lluvia nos permitió ver que en el aula de sexto grado se producían filtraciones desde la terraza. Los docentes y alumnos que allí trabajaban pasaron a ocupar el espacio destinado a Informática. Desde ese entonces el aula de sexto está clausurada

- La lluvia del sábado 19 de setiembre, dejó en evidencia la insostenible situación edilicia de nuestra escuela. El agua comenzó a filtrar por los techos de la sala de informática. La misma quedó clausurada por lo que sexto grado se mudó definitivamente a la biblioteca.

A partir de ese momento todos los alumnos se han quedado sin los espacios de computación y biblioteca.

- El comedor escolar y el aula de cuarto grado también poseen grietas en el techo por donde se filtra el agua. Aún no fueron clausurados…

- Desde abril del 2008 se encuentra inhabilitado el servicio de gas. La calefacción pasó a depender exclusivamente de la energía solar. Es el segundo invierno que hemos pasado a la deriva de las temperaturas invernales.

- La instalación eléctrica está sobrecargada y no soporta mayor tensión, lo cual genera cortes y bajas de tensión en algunos sectores del edificio, imposibilitando a la vez calefaccionar eléctricamente.

- Desde comienzos del año 2008 nuestra escuela no cuenta con casera, por no estar en condiciones de ser habitado el espacio destinado a este servicio. Tampoco contamos con personal de seguridad que pueda cumplir esta función.

Defendemos la Escuela Pública y ratificamos nuestra posición a través de esta carta, de la misma manera no podemos dejar de preguntarnos:

¿Qué pasa con el subsidio por mantenimiento que reciben las Asociaciones Cooperadores? ¿Por qué la nuestra no lo recibe hace dos años?

¿Por qué el gobierno de la Ciudad aumenta año tras año los subsidios a las escuelas privadas? ¿Los intereses de quién defienden?

¿Será igual el tipo de educación que reciben todos los chicos en la Ciudad? ¿Qué funcionario del Estado elige las Escuelas Públicas para educar a sus hijos?

¿Es digno el estado de los edificios escolares? ¿Cambiarían estos dos años de trabajo en sus oficinas del ministerio o la jefatura de gobierno, por las aulas de nuestra escuela?

Cuando el ministro de educación de la Ciudad habla de “calidad educativa”, ¿a qué tipo de escuelas se refiere? ¿Escuelas sin gas, con aulas clausuradas? ¿Sin sala de informática, sin biblioteca?

Cuando el ministro de educación de la Ciudad habla de “oferta educativa”, ¿estará considerando a la educación como una mercancía?

Vemos en esta situación actual el deterioro del derecho inalienable a la educación que tienen nuestros niños. Exigimos que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cumpla su rol indelegable de garantizar las condiciones educativas de todos nuestros alumnos sin distinción exclusiva.

A través de estas palabras los convocamos a buscar juntos caminos para defender nuestra Escuela Pública.


Comunidad educativa de la Escuela 20 DE 14

lunes, 26 de octubre de 2009

Toma del Buenos Aires: Haciendo un balance...


Una semana luego de que acabara la toma nos volvemos a encontrar para ir a clases. Pero no podemos olvidar todo el proceso de lucha que se dio unos días atrás y que culminó con la toma del colegio. Debemos reflexionar sobre qué hicimos, por qué lo hicimos y qué debemos hacer ahora.

En primer lugar consideramos más que justo el reclamo por el cual se adoptó esa medida de fuerza. Las autoridades quisieron avanzar sobre el movimiento estudiantil al no autorizar a movilizarnos en la marcha por La Noche de los Lápices. Aún así el turno vespertino decidió salir a la calle en defensa de sus derechos y en conmemoración de los compañeros desaparecidos aquel 16 de septiembre. Pero al regresar nos encontramos con faltas y sanciones para aquellos/as que habían asistido a la marcha. Ante esta situación no podíamos quedarnos de brazos cruzados. Es por esto que se intentó en vano solucionar el conflicto de los sancionados en las instancias institucionales y supuestamente democráticas del colegio (Consejos Resolutivo y de Convivencia), pero se demostró en varias ocasiones que estos órganos son funcionales a las autoridades y solo sirven para legitimar sus decisiones. Por eso nuestros reclamos tenemos que arrancarlos los estudiantes organizados y en pie de lucha. Fue entonces cuando los estudiantes nos unimos para defender nuestro derecho a movilizarnos, repudiando las posturas autoritarias de la rectora y su séquito. De esta manera, reunidos en una asamblea en el turno noche decidimos tomar el establecimiento.




Si bien rescatamos que las decisiones en su mayoría se tomaron en la asamblea, a la cual se convocaba a la mayor cantidad de estudiantes posible, había dos falencias fundamentales. Por un lado, que en la asamblea se distinguía claramente entre los que dirigían y proponían y los que votaban; y, por otra parte, la creación de pequeños espacios de poder paralelos. Vemos que las asambleas fueron utilizadas por algunas de las agrupaciones para bajar línea y propuestas sin un previo debate que le permita al estudiantado reflexionar sobre qué decisión tomar. Dado que no es posible discutir ampliamente en las asambleas por la gran cantidad de personas que participan en ellas, es necesario crear espacios de debate donde los estudiantes puedan expresar sus inquietudes. Las personas que son de una agrupación pueden reunirse con sus compañeros y discutir en conjunto, pero aquellos que no pertenecen a ninguna rara vez tienen un lugar donde debatir con otros. De esta manera, se genera una separación entre los que 'piensan' (los que son parte de las agrupaciones y tienen la contención de las mismas) y los que 'hacen' (aquellos que no están agrupados). Para evitar esto y fomentar la discusión (también para discutir con personas que piensan radicalmente distinto, cosa que no es posible dentro de una agrupación) pueden organizarse periódicamente comisiones de debate o reuniones por curso, de manera que todos/as tengan la posibilidad de opinar y pensar colectivamente sobre lo que está pasando. Si bien se intentó generar un espacio de estas características, el mismo terminó por desvirtuarse. Nos referimos a las jornadas que se realizaron el lunes 5. Su idea original era que de las comisiones salieran propuestas que se votaran en asamblea, después de haberlas discutido durante toda la tarde. Sin embargo, se convirtieron en lugares donde cada facción trataba de que salieran exactamente, palabra por palabra, las posiciones previamente discutidas a su interna. Así, la asamblea posterior terminó siendo igual a las demás, perdiendo el tiempo en peleas sin sentido sin poder discutir realmente las propuestas surgidas de las bases.
Por otro lado, queremos subrayar algo en relación a como se determinaba el camino a seguir en la lucha, ya que mientras se tomaban decisiones en asamblea, también se generaban ciertos espacios paralelos de poder donde, de hecho, se terminaban tomando muchas decisiones ejecutivas, por más que luego se las refrendara en asamblea. Ejemplos de esto son las reuniones interagrupaciones, de las cuales salían propuestas conjuntas que eran votadas directamente sin la más mínima posibilidad de que todos tuvieran el mismo nivel de debate que llevó a formularlas. También las reuniones de coordinadores para la jornada, donde se proponía una función completamente verticalista de los mismos, que a fin de cuentas terminaron decidiendo qué se iba a pasar a la asamblea y cómo.
También algo que en todas las tomas ocurre pero nunca se lo señala, pero que hace a la división entre dirigencia y dirigidos, es el tema del manejo de la prensa. Se votó que sólo la mesa directiva pudiera hablar con los medios. La verdad es que no son los únicos con la capacidad para hacerlo, ni poseen cualidades especiales que los diferencien del resto. Por lo tanto, si queremos un centro más abierto y democrático, debemos empezar a manejarnos más horizontalmente y elegir delegados rotativos, revocables en cualquier momento y con mandato expreso de las bases, para evitar que la mesa directiva pueda estar en una posición de privilegio.
Por último, es repudiable la actitud de algunas agrupaciones de aparatear los espacios de base para que su postura triunfe sobre el resto. En vez de preocuparse por hacer funcionar los espacios horizontales y democráticos que tenemos para decidir, buscan coparlos, intentando dividir al movimiento estudiantil para erigirse ellos como vanguardia conductora. Por esto, buscan y extreman internas entre las agrupaciones con el objetivo de desprestigiarse mutuamente, que sólo contribuyen a desmovilizar a los/as estudiantes. Estas peleas interagrupacionales han llevado a perder tiempo y fuerzas, ya que, agotados de estar cuatro horas en una asamblea escuchándolas, los compañeros se iban antes de la votación. Y además de la pérdida de tiempo, se generó un clima de desgaste general que resulta contraproducente. Es en parte por este desgaste que no sacamos la lucha a la calle con todas nuestras fuerzas. Si bien se realizaron tres marchas (lo cual es muy bueno), poca gente concurrió a las mismas y se pudieron haber llevado a cabo más actividades (cortes de calle, clases públicas, marchas más numerosas, etc.).

¿Y cómo seguimos ahora?

El lugar en que nos encontramos no es nada fácil. Tomando un poco de distancia de lo ocurrido, tenemos que entender que la toma fue una derrota en cuanto a reivindicaciones. No obtuvimos los reclamos que habíamos planteado en un principio y volvemos al punto de partida, con los consejos a merced de GG que ya nos fallaron en repetidas oportunidades. Ahora, el objetivo debe sobrepasar el plano reivindicativo de los injustos castigos por marchar, para denunciar las prácticas autoritarias de nuestra rectora y su pésimo desempeño ante la situación (postura con la que incluso muchos/as de los/as que estuvieron en contra de la toma coinciden).
De todas formas no nos parece que toda esta situación haya sido en vano, ya que podemos aprender de ella para futuros conflictos. La lucha nos tiene que servir como acumulación de experiencia, para no cometer los mismos errores en el futuro. En este sentido, sólo nosotros, los estudiantes, podemos hacer que esta toma no sea enteramente una derrota. Tenemos que saber ganar tanto en organización como en aprendizaje. A partir de esta experiencia quedó clara la necesidad de un movimiento estudiantil fuerte y organizado desde las bases para defendernos ante el  avance represivo de las autoridades. Las instituciones supuestamente democráticas del colegio son completamente opuestas a los intereses de los estudiantes. Sólo sirven para reafirmar las decisiones de las autoridades y atarnos de pies y manos a ellas. También demostramos una vez más la falta de predisposición al diálogo de González Gass.

Ante esto es claro que la mejor opción para nosotros es la lucha y la acción directa para alcanzar lo que queremos. Se ve el por qué de seguir construyendo en el día a día con militancia de base, acercando cada vez más compañeros a la lucha para construir un movimiento estudiantil combativo que pueda hacerle frente a quienquiera pasarnos por encima.

domingo, 18 de octubre de 2009

Ciclo Básico Común: Una historia que se repite...

Mucho se habla de la exigencia del CBC, de que es un “filtro” de estudiantes y que dura 2 años en vez del año en que está estipulado. Que sirve para nivelar los distintos conocimientos que traen los estudiantes, cuando en realidad genera prácticas excluyentes que aportan a acentuar esas diferencias.

Pero esto no es una condición exclusiva del Ciclo Básico Común, sino que comparte los mismos problemas con el resto de la educación universitaria y hasta con la educación media. Se justifica en la exigencia para con los estudiantes como condición necesaria para la supuesta “calidad” de la educación, calidad que se nos presenta como neutral, pero que es siempre funcional a las necesidades del mercado laboral y la explotación. De esta manera no se consideran muchas cuestiones, como que los estudiantes laburamos para mantener a nuestras familias o para aportar en nuestras casas, o que quizás venimos de una educación media con muchas falencias, profundizando una Universidad sólo para unos pocos, excluyente y elitista.

Pero entonces, ¿cuál es el verdadero objetivo del/de la docente, que el estudiante aprenda o librar la cursada a una selección natural dónde solamente sobreviva el que mejor se adapta, el que no trabaja, el que no tiene dificultades en su casa para seguir el día a día del estudio, el que puede pagar todos los apuntes, el que no tiene que tomar un tren y dos bondis para venir a cursar?

Sin embargo, podríamos decir que en el CBC es dónde más se nota esta “exigencia”, porque recién estamos empezando la carrera. Entonces vemos a algunos docentes que hacen oídos sordos a las problemáticas que tienen los estudiantes. No se da lugar para discutir y decidir entre todos las fechas de evaluación así como tampoco las modalidades para “evaluarnos”, alegando que nos están preparando para que, cuando tengamos que afrontar responsabilidades en nuestras vidas profesionales, ya hayamos ejercitado el trabajar bajo presión y con obligaciones que nos exceden. ¿Es ésta la “educación crítica” que se imparte en la Universidad? ¿Se nos enseña a aceptar en nuestro sentido común que está bien que seamos explotados y presionados para que, por ejemplo, tengamos que hacer un trabajo que deberían hacer 2 personas? ¿Acaso tenemos que aceptar este tipo de cosas sin chistar?

Basta nombrar el ejemplo resonante en los medios burgueses de los ya 23 suicidios en la empresa Telecom en Francia para ver hasta que punto dejamos nuestras vidas en la fábrica/oficina (http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=29635). ¿Desde cuando tenemos que aceptar que es normal poner el trabajo (a cambio de míseros salarios) por delante de nuestra salud, vida, dignidad?

Vale mencionar que aquellos docentes que nos imparten, desde su “investidura de autoridad”, su conocimiento y nos inculcan la cultura de la explotación, son también trabajadores explotados por el Estado. Muchos laburan ad-honorem o con sueldos por debajo de la canasta básica y, sin embargo, no se solidarizan con los estudiantes que también laburan o que vienen a la facultad con un gran esfuerzo del bolsillo de sus familias.

Es por esto que ante estas actitudes y problemáticas que se plantean en las aulas, debemos dar la discusión de qué educación queremos y para qué la queremos, construyéndola desde abajo (y no desde arriba, vale decir). Discutiendo entre quienes somos los principales afectados por la exclusión que genera la Universidad (con sus actuales prácticas que intentan reproducir el orden vigente) y decidiendo sobre las cuestiones que nos involucran directamente, sin intermediarios, desde cada aula, cada pasillo, desde abajo y en la lucha.

lunes, 5 de octubre de 2009

Toma en el Colegio Nacional Buenos Aires

¡ARRIBA LOS QUE LUCHAN!
¡BASTA DE CASTIGOS!


En las últimas semanas se evidenciaron las prácticas autoritarias de nuestra rectora para con el resto de la comunidad educativa. En primer lugar, no autorizó que nos movilicemos en una fecha tan importante para el movimiento estudiantil secundario, como es el aniversario de la Noche de los Lápices, donde levantamos las banderas de los derechos humanos y de la educación pública. Alguien que dice defender estos ideales no puede bajo ningún concepto castigar a los estudiantes por participar de una movilización de este carácter.
Como era de prever, los espacios institucionales encargados (supuestamente) de resolver ‘democráticamente’ estos conflictos sirvieron como legitimación de las decisiones de González Gass. Esto nos demuestra una vez mas que el camino para conseguir nuestras reivindicaciones no está en los espacios institucionales que nos cede la autoridad. Somos los estudiantes organizados y en pie de lucha los que debemos arrancarles nuestros reclamos mediante la presión y la acción directa. Por ello, reunidos en una asamblea es que decidimos el único camino posible ante la intransigencia de la rectora, luego de haber agotado todas las instancias de diálogo burguesas.
Vale remarcar entonces que la toma, como medida de lucha, no es extremista, sino que es una importante herramienta con la que contamos los estudiantes organizados desde abajo. Debemos tener en cuenta que es la forma más fuerte de reclamar y conseguir reivindicaciones que pueden no ser aceptadas por las autoridades por ser contrapuestas a sus intereses. Si empezamos a dudar de ella, nuestro movimiento no tiene futuro en cuanto a conquistas de peso, como la democratización, el aumento de presupuesto u otras cuestiones sociales. Con la toma, mostramos la capacidad que tenemos los estudiantes si nos organizamos. González Gass, acorralada, se ve obligada a amenazar a docentes y estudiantes y a mentirle a nuestros padres a través de los medios de comunicación, para desprestigiarnos e intentar derrotarnos.
Sin embargo, para que la toma funcione es necesario un compromiso y una conciencia de lucha por parte de cada uno de nosotros/as. De lo contrario, sólo una pequeña porción del estudiantado termina (aunque con buenas intenciones, claro está) poniendo el lomo en la mayor parte de la lucha, en la cual defendemos los derechos que afectan al conjunto. De esta forma se corre el peligro de que la toma quede manejada y sostenida por un pequeño grupo y no por todos los involucrados en el conflicto.
Por último debemos pensar como influye e influirá esta experiencia de lucha en nuestro movimiento. Tenemos que aprovechar esta coyuntura para acumular experiencia sobre organización y así evitar repetir los mismos errores. Es importante que luego de esta toma la lucha continúe y no termine siendo un mero hecho anecdótico, sino que debe servirnos para construir a futuro un movimiento estudiantil más fuerte, combativo y organizado desde las bases.
De esta forma, contaremos con una organización de los estudiantes lo suficientemente fuerte como para pelear por nuestras reivindicaciones y nuestros derechos.
¡Que las autoridades lo piensen dos veces antes de querer pasarnos por encima!

¡ORGANIZACIÓN Y LUCHA DESDE ABAJO!
¡NINGUNA FALTA NI SANCIÓN POR SALIR A LUCHAR!
HAGAMOS VALER NUESTRA FUERZA Y
ESCUCHAR NUESTRA VOZ
MEDIANTE LA ACCIÓN DIRECTA



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