domingo, 22 de noviembre de 2009

Acción Directa en Exactas

Estudiantes, graduados y docentes damos la lucha en contra de la LES y la CONEAU

Desde el Lunes 16/11 al Miércoles 18/11, estudiantes, docentes y graduados tuvimos una experiencia inédita en Exactas frente al autoritarismo y atropello de la burocracia oficialista. Ésta fue una medida de fuerza coordinada por la acción directa masiva de todos aquellos que queríamos frenar el avance mercantilista de la educación en la Facultad representado en la LES y la CONEAU.
En la sesión del Consejo Directivo del Lunes 16, por resolución de la Asamblea Interclaustros del Jueves 12 de noviembre, marchamos aproximadamente 100 compañeros exigiendo a Aliaga que frene toda acreditación en la Facultad hasta tanto se de una amplia difusión y debate al tema. La respuesta del oficialismo (aparte de calificar de "fantasmas" lo que estábamos denunciando) se sintetiza con una frase de Juan Pablo Paz, consejero directivo por el claustro de profesores, en la que sinceró que "nosotros manejamos la Facultad" (sic), negándose a dar la discusión sobre las acreditaciones (que apoyan abiertamente) y haciendo pie en la mayoría automática que tienen en el Consejo para cajonear el pedido.
Indignados tras la caradurez y la prepotencia expuesta, y luego de una Asamblea en las afueras del Consejo Directivo, decidimos dar por finalizada la sesión de éste. Acto seguido, llamamos a una nueva Asamblea a las 21 horas de ese mismo día para definir qué medida tomábamos. Pasando por cursos, y explicando el atropello que nuevamente sufrimos, logramos convocar a más de 200 compañeros a esta Asamblea, en la cual se decidió hacer una toma EFECTIVA del Decanato.

El oficialismo se pone histérico

El primer día de la toma se destacó por la organización que tuvimos, siempre pasando por cursos, abriendo el debate con estudiantes, y poniendo en boca de todos lo que el Decano nos negó. La toma en sí misma, y por ser una acción directa sin intermediarios, fue una medida de fuerza y de difusión, generadora de conciencia entre los estudiantes. Brillaba en ella la participación de muchos compañeros.
Asombrado por la medida, el oficialismo entró en un ataque de histeria el día Martes, llamando a una "Asamblea" por la mañana (en la cual el propio decano cerró la puerta en la cara a compañeros nuestros que iban a asistir). A las 15 horas, Aliaga y los suyos se congregaron en una manifestación en el Playón Central del Pabellón II, viniendo a provocarnos en persona. Luego de levantar varios cursos para que asistan a la misma, movilizar a la toda la casta docente (en conjunto con todo el séquito de lamebotas, trepadores, y demás) y a la burocracia no docente (la misma que golpeó estudiantes en el 2006), llamaron a traspasar nuestras barreras, con numerosos mails de los más exaltados y podridos profesores. Cabe mencionar que, junto a ellos, acudieron numerosos estudiantes y docentes presionados ya sea por sus profesores/jefes o bien debido a la desinformación reinante, ya que el oficialismo se desvivió por esconder las verdaderas razones de la toma.
Aliaga, mientras tanto, entraba como una rata a su oficina, rompiendo las puertas de emergencia que daban al área del sector administrativo ya que ni el ni su séquito pudieron con las barricadas que habíamos hecho en las puertas de los pasillos. Los estudiantes, lejos de amainar, redoblamos la apuesta y, en una Asamblea a las 18 horas de ese día Martes, reafirmamos la toma efectiva del área administrativa de la Facultad.
El oficialismo, henchido aún por la reconquista rastrera que efectuaron, no se esperaba que en la madrugada del Miércoles, en una acción coordinada por compañeros, retomásemos el ascensor del Decanato, por donde el decano y su séquito pensaban entrar y salir; volviendo así la Asamblea a tener control de todos los puntos de acceso, y haciendo nuevamente efectiva la toma, permitiéndoles siempre la salida. La vergüenza tuvo que ser admitida por el Decano, quien envió un mail aclarando que el área administrativa fue nuevamente tomada, aceptando así una nueva derrota política. Más aún, el día miércoles, en un intento de poner a padres y trabajadores del jardín en nuestra contra, ordenó levantar un acto programado para esa fecha. Sin embargo, fueron los mismos padres quienes luego, indignados, embistieron contra Aliaga.

La lucha no se termina

A pesar de que teníamos mucho a favor, como ser la cantidad de compañeros que se acercaron, el debate que pusimos en boca de todos, y la situación en la que pusimos al Decano, se decidió en Asamblea que la toma debía ser levantada. Creemos que fue un error el haberla levantado y hacemos la crítica a aquellas agrupaciones que desde un primer momento estuvieron en contra de la toma, sin proponer ninguna salida al respecto. Esto nos parece sumamente desmovilizante, y más cuando surge desde los mismos activistas, ya que se palpaba la indignación de los compañeros que se acercaron a las asambleas y las ganas de darle la pelea al autoritarismo del oficialismo.
Creemos que esta experiencia nos dejó importantes lecciones al movimiento estudiantil. En primer lugar, de cómo una acción directa no es contraria a la difusión y discusión (como constantemente se repitió desde ciertas agrupaciones), sino que muy por el contrario, también actúa en ese sentido generando conciencia entre más y más compañeros. Ejemplo de esto fueron las pasadas por cursos, donde se debatió muchísimo, ya que incluso los profesores aliados a la gestión tuvieron que salir a dar la cara al estar contra la espada y la pared. En la misma toma, entre compañeros el debate era la constante. Si la toma no hubiese existido, no hubiéramos logrado poner sobre la mesa el debate sobre las acreditaciones, que es lo que Aliaga quiso evitar por todos los medios. Continuando la medida hubiéramos quedado en aun mejor posición para ganar nuestras reivindicaciones, jaqueando a las autoridades que hoy manejan la facultad a su antojo. Debemos notar que, apenas levantada la toma, desde los departamentos de Computación y Geología se salió públicamente a defender las acreditaciones de sendas carreras.
En segundo lugar, nos dejó marcado el camino de cuál es el método organizativo que se debe dar el movimiento estudiantil en lucha: LA ASAMBLEA, como así también cual es la forma de generar conciencia y participación, LA ACCION DIRECTA. Una vez más, vimos que no se puede esperar nada de las instituciones que supuestamente nos representan, pero que no dudan en arrogarse el poder y decisión sobre todos los que queremos ejercer directamente nuestro derecho sobre el destino de la educación pública.
El método asambleario ha sido ejemplar en este proceso. Se llamaron aproximadamente 2 asambleas por día, en las cuales definíamos las medidas a seguir, organizando desde las consignas a levantar hasta la seguridad de la toma. Cabe remarcar la forma ordenada en que se desarrollaron estas asambleas, con la participación de numerosos compañeros proponiendo un hacer constante.
En tercer lugar, se demostró que efectivamente tenemos la fuerza para jaquear a las autoridades. Tenemos la fuerza y el compromiso, cosa que se vio cuando éramos 120 compañeros en los cordones defendiendo la toma, frente al séquito de burócratas de la contramarcha, que al poco tiempo de iniciada se desperdigó, carente de convicción alguna más que la de mantener su sillón bien afianzado. Aún frente a las patoteadas y provocaciones, nos mantuvimos serenos y firmes. En ese sentido, seguimos la línea iniciada el año pasado en la lucha en contra de la transferencia del Konabot, otro emblema de la mercantilización de la educación, que fue una victoria para el movimiento estudiantil.
Compañeros, que esta experiencia sea el norte que oriente la construcción de un movimiento estudiantil en lucha, bajo la bandera de la Acción Directa Asamblearia que nos demostró el poder de movilización que poseemos. Si bien éramos muchos durante la toma y las asambleas, tenemos que ser muchos más. Por eso esto no termina todavía. No solo tenemos que exigir a las autoridades el espacio para debatir entre estudiantes y docentes las acreditaciones, sino decidir en conjunto medidas que hagan efectivo nuestro rechazo frente a este avance sobre la educación pública. Nosotros creemos firmemente en que el único camino para detener las acreditaciones es la movilización de estudiantes, docentes y graduados. El debate nos permite sumar más compañeros a la lucha, pero es la acción directa la herramienta más valiosa con la que contamos para oponernos al autoritarismo, como ya fue demostrado durante la semana de la toma.

¡A no aflojar! ¡No bajemos los brazos! ¡Siempre en la lucha!

sábado, 7 de noviembre de 2009

Nuevo cuadernillo: La experiencia del Taller Total 1970-1976 (o cómo organizar una facultad asamblearia y sin jerarquías)




El Movimiento Anarquista de Córdoba y la experiencia del Taller Total en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Córdoba, 1970 - 1976.
El Taller Total significó la autoorganización de mil estudiantes, docentes y no docentes, así como la resolución asamblearia de todas las diferentes cuestiones que atañen a la vida de la facultad, incluidas las cuestiones sindicales. Superando el mero cuestionamiento, crítica o problematización de lo existente por propuestas concretas de cómo generar otros egresados y producir conocimiento para la resolución de las necesidades sociales de las cuales formaban parte, así como llevando a cabo dichas propuestas.


viernes, 6 de noviembre de 2009

Difundimos - Política Educativa en la Ciudad de Buenos Aires

Desde la Tendencia Anarquista en Educación difundimos los siguientes artículos:



Carta abierta al Ministro de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Sr. Ministro Mariano Narodowski:

He visto por la calle los carteles que invitan a estudiar en un profesorado, aquellos que dicen: “Aprender a enseñar tu mejor decisión. Inscripción a profesorados”. Y debo reconocer que me causaron sorpresa, ya que siempre sostuve que los Ministros de Educación (no sólo usted) desconocían la realidad de las escuelas y colegios. Pues bien, es una buena observación la hecha por usted (o por algún otro funcionario o por algún espía con contrato del Ministerio de Educación): faltan docentes para nuestros alumnos.

De todas maneras, lamento informarle que los carteles no harán acrecentar la cantidad de inscriptos en los profesorados (siento mucho si usted pensaba lo contrario pero es mi deber informárselo, en especial, porque soy uno de los tantos que financió involuntariamente los carteles que usted mandó a imprimir).

Sin embargo, creo que hay otras medidas que sí pueden hacer que los alumnos se inscriban en los profesorados y que por ahí los publicistas del Gobierno desconocen. Le menciono sólo algunas ideas:

- Podría pensar en aumentar el sueldo de los docentes. Imagínese usted cuánto aumentaría la cantidad de personas que se anotarían para estudiar si supieran que cuando terminen su carrera su sueldo les alcanzará para vivir dignamente.

- ¿Y si construyeran escuelas y jardines para que los niños puedan estudiar y los docentes enseñar en aulas con hasta 20 alumnos? Eso generaría que los docentes podamos atender de manera más adecuada a las problemáticas de los chicos. También sería un buen incentivo que funcionaran gabinetes con profesionales (asistentes sociales, psicopedagogos, psicólogos) para poder ayudar a trabajar, si no todos, algunos de los conflictos de los alumnos. De paso, los docentes estaríamos un poco menos desbordados.

- Ya que su intención es que más alumnos estudien en los profesorados, podría derogar el decreto 1990 que hace que algunos cursos se cierren.

- Sería bueno también mejorar las condiciones edilicias: a pesar de los anuncios para las cámaras de televisión, continúan los problemas de este tipo en muchas escuelas, con los obvios problemas que genera para docentes y alumnos.

- Una buena medida sería que frente a diversas situaciones (como cambios en los planes de estudio, leyes de educación, diseños curriculares, etc.), los docentes pudiéramos participar y tomar decisiones. Eso haría que quienes quieran ser docentes se sientan motivados sabiendo que sus palabras e ideas serán tenidas en cuenta.

- No sé qué tan seguido habla con el Ingeniero Macri, pero imagino que lo hace seguido. Si es así, ¿le podría decir que los agravios, como llamarnos “vagos”, no ayudan a que la gente quiera ser docente?

- Un problema muy serio es el tiempo que tardamos en cobrar: imagínese que tardan 6, 7 u 8 meses en pagarle su salario (no un “premio” de 5 cifras, sino un pobre sueldo docente). ¿Cómo hace para vivir? ¿No cree que eso genera que muchos docentes, a sabiendas de que eso ocurre, busquen otro trabajo en el cual no sólo le pagan más sino que lo hacen en término?

- Si busca convencer a las personas -en especial a los jóvenes- de acercarse a la docencia, podría terminar con el régimen de contratación y asegurar para todos los docentes los derechos y obligaciones que figuran en nuestro Estatuto.

- Muchas veces la situación económica impide el hecho de estudiar en un profesorado ya que las cursadas, pero sobretodo las prácticas, son a contraturno. Esto impide que se pueda estudiar y trabajar. Si su deseo es que muchas personas estudien en los profesorados, podría entregar becas para que los que deseen estudiar puedan hacerlo.

Como notó, la lista es extensa y podría seguir, pero creo que con resolver estos puntos se avanzaría bastante en la estimulación de la profesión docente.

Usted me dirá que no le alcanza la plata y puede tener razón. Pero también es cierto que podría, dado que la falta de docentes genera que haya alumnos sin clases y dado que ese no es el único de los problemas de la educación, esgrimir buenos argumentos para pedirle a la Legislatura que apruebe un aumento en el presupuesto de Educación de la Ciudad.

Por último, y sólo para tranquilizarlo, piense que este trabajo hermoso que es la docencia va a ser, a pesar de todos los problemas, elegido por muchas personas que, pese a todo, ingresarán a los profesorados. Y es elegido por muchos día a día para ejercerlo de manera conciente y responsable, a pesar de las políticas educativas que se llevan a cabo. Y es que al ver a un alumno escribir o preguntar o debatir o abrazarnos nos damos cuenta de lo maravilloso de este trabajo. Y eso, por suerte, no entra en ningún cartel.


Atte.,

S. D.

Maestro de primaria en la Escuela 6 DE 8

Maestro de ciclo (Adultos) en la Escuela 19 DE 19



Carta abierta de la Escuela Nº 20 D.E 14 “República de Honduras”

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 26 de octubre de 2009

Es de público conocimiento que las políticas económicas y educativas de las últimas décadas han tendido a debilitar y destruir el carácter público e igualitario de nuestra educación, y a las redes sociales que a través de ella se forjaban. Pero la última gestión que gobierna la Ciudad de Bs. As., encabezada por el Ing. Mauricio Macri y el Prof. Mariano Narodowski, se ha caracterizado por desmantelar abierta y cínicamente el ámbito social, cultural y educativo de la Ciudad.

La desinformación propagandística del Gobierno de la Ciudad difundida por los medios de comunicación masiva, construye una opinión pública adversa a la realidad de las escuelas ya que la mayoría de la gente desconoce que las carencias de la escuela van más allá del conflicto salarial docente.

Ustedes al ser parte de este gran Nosotros que es la Escuela Pública, están en conocimiento de algunos causantes que hacen inadmisible el trabajo cotidiano en nuestras instituciones, sin embargo la vergonzosa situación de nuestra querida Escuela “República de Honduras” exige que alcemos la palabra y nos manifestemos públicamente:

- En el mes de marzo una fuerte lluvia nos permitió ver que en el aula de sexto grado se producían filtraciones desde la terraza. Los docentes y alumnos que allí trabajaban pasaron a ocupar el espacio destinado a Informática. Desde ese entonces el aula de sexto está clausurada

- La lluvia del sábado 19 de setiembre, dejó en evidencia la insostenible situación edilicia de nuestra escuela. El agua comenzó a filtrar por los techos de la sala de informática. La misma quedó clausurada por lo que sexto grado se mudó definitivamente a la biblioteca.

A partir de ese momento todos los alumnos se han quedado sin los espacios de computación y biblioteca.

- El comedor escolar y el aula de cuarto grado también poseen grietas en el techo por donde se filtra el agua. Aún no fueron clausurados…

- Desde abril del 2008 se encuentra inhabilitado el servicio de gas. La calefacción pasó a depender exclusivamente de la energía solar. Es el segundo invierno que hemos pasado a la deriva de las temperaturas invernales.

- La instalación eléctrica está sobrecargada y no soporta mayor tensión, lo cual genera cortes y bajas de tensión en algunos sectores del edificio, imposibilitando a la vez calefaccionar eléctricamente.

- Desde comienzos del año 2008 nuestra escuela no cuenta con casera, por no estar en condiciones de ser habitado el espacio destinado a este servicio. Tampoco contamos con personal de seguridad que pueda cumplir esta función.

Defendemos la Escuela Pública y ratificamos nuestra posición a través de esta carta, de la misma manera no podemos dejar de preguntarnos:

¿Qué pasa con el subsidio por mantenimiento que reciben las Asociaciones Cooperadores? ¿Por qué la nuestra no lo recibe hace dos años?

¿Por qué el gobierno de la Ciudad aumenta año tras año los subsidios a las escuelas privadas? ¿Los intereses de quién defienden?

¿Será igual el tipo de educación que reciben todos los chicos en la Ciudad? ¿Qué funcionario del Estado elige las Escuelas Públicas para educar a sus hijos?

¿Es digno el estado de los edificios escolares? ¿Cambiarían estos dos años de trabajo en sus oficinas del ministerio o la jefatura de gobierno, por las aulas de nuestra escuela?

Cuando el ministro de educación de la Ciudad habla de “calidad educativa”, ¿a qué tipo de escuelas se refiere? ¿Escuelas sin gas, con aulas clausuradas? ¿Sin sala de informática, sin biblioteca?

Cuando el ministro de educación de la Ciudad habla de “oferta educativa”, ¿estará considerando a la educación como una mercancía?

Vemos en esta situación actual el deterioro del derecho inalienable a la educación que tienen nuestros niños. Exigimos que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cumpla su rol indelegable de garantizar las condiciones educativas de todos nuestros alumnos sin distinción exclusiva.

A través de estas palabras los convocamos a buscar juntos caminos para defender nuestra Escuela Pública.


Comunidad educativa de la Escuela 20 DE 14

lunes, 26 de octubre de 2009

Toma del Buenos Aires: Haciendo un balance...


Una semana luego de que acabara la toma nos volvemos a encontrar para ir a clases. Pero no podemos olvidar todo el proceso de lucha que se dio unos días atrás y que culminó con la toma del colegio. Debemos reflexionar sobre qué hicimos, por qué lo hicimos y qué debemos hacer ahora.

En primer lugar consideramos más que justo el reclamo por el cual se adoptó esa medida de fuerza. Las autoridades quisieron avanzar sobre el movimiento estudiantil al no autorizar a movilizarnos en la marcha por La Noche de los Lápices. Aún así el turno vespertino decidió salir a la calle en defensa de sus derechos y en conmemoración de los compañeros desaparecidos aquel 16 de septiembre. Pero al regresar nos encontramos con faltas y sanciones para aquellos/as que habían asistido a la marcha. Ante esta situación no podíamos quedarnos de brazos cruzados. Es por esto que se intentó en vano solucionar el conflicto de los sancionados en las instancias institucionales y supuestamente democráticas del colegio (Consejos Resolutivo y de Convivencia), pero se demostró en varias ocasiones que estos órganos son funcionales a las autoridades y solo sirven para legitimar sus decisiones. Por eso nuestros reclamos tenemos que arrancarlos los estudiantes organizados y en pie de lucha. Fue entonces cuando los estudiantes nos unimos para defender nuestro derecho a movilizarnos, repudiando las posturas autoritarias de la rectora y su séquito. De esta manera, reunidos en una asamblea en el turno noche decidimos tomar el establecimiento.




Si bien rescatamos que las decisiones en su mayoría se tomaron en la asamblea, a la cual se convocaba a la mayor cantidad de estudiantes posible, había dos falencias fundamentales. Por un lado, que en la asamblea se distinguía claramente entre los que dirigían y proponían y los que votaban; y, por otra parte, la creación de pequeños espacios de poder paralelos. Vemos que las asambleas fueron utilizadas por algunas de las agrupaciones para bajar línea y propuestas sin un previo debate que le permita al estudiantado reflexionar sobre qué decisión tomar. Dado que no es posible discutir ampliamente en las asambleas por la gran cantidad de personas que participan en ellas, es necesario crear espacios de debate donde los estudiantes puedan expresar sus inquietudes. Las personas que son de una agrupación pueden reunirse con sus compañeros y discutir en conjunto, pero aquellos que no pertenecen a ninguna rara vez tienen un lugar donde debatir con otros. De esta manera, se genera una separación entre los que 'piensan' (los que son parte de las agrupaciones y tienen la contención de las mismas) y los que 'hacen' (aquellos que no están agrupados). Para evitar esto y fomentar la discusión (también para discutir con personas que piensan radicalmente distinto, cosa que no es posible dentro de una agrupación) pueden organizarse periódicamente comisiones de debate o reuniones por curso, de manera que todos/as tengan la posibilidad de opinar y pensar colectivamente sobre lo que está pasando. Si bien se intentó generar un espacio de estas características, el mismo terminó por desvirtuarse. Nos referimos a las jornadas que se realizaron el lunes 5. Su idea original era que de las comisiones salieran propuestas que se votaran en asamblea, después de haberlas discutido durante toda la tarde. Sin embargo, se convirtieron en lugares donde cada facción trataba de que salieran exactamente, palabra por palabra, las posiciones previamente discutidas a su interna. Así, la asamblea posterior terminó siendo igual a las demás, perdiendo el tiempo en peleas sin sentido sin poder discutir realmente las propuestas surgidas de las bases.
Por otro lado, queremos subrayar algo en relación a como se determinaba el camino a seguir en la lucha, ya que mientras se tomaban decisiones en asamblea, también se generaban ciertos espacios paralelos de poder donde, de hecho, se terminaban tomando muchas decisiones ejecutivas, por más que luego se las refrendara en asamblea. Ejemplos de esto son las reuniones interagrupaciones, de las cuales salían propuestas conjuntas que eran votadas directamente sin la más mínima posibilidad de que todos tuvieran el mismo nivel de debate que llevó a formularlas. También las reuniones de coordinadores para la jornada, donde se proponía una función completamente verticalista de los mismos, que a fin de cuentas terminaron decidiendo qué se iba a pasar a la asamblea y cómo.
También algo que en todas las tomas ocurre pero nunca se lo señala, pero que hace a la división entre dirigencia y dirigidos, es el tema del manejo de la prensa. Se votó que sólo la mesa directiva pudiera hablar con los medios. La verdad es que no son los únicos con la capacidad para hacerlo, ni poseen cualidades especiales que los diferencien del resto. Por lo tanto, si queremos un centro más abierto y democrático, debemos empezar a manejarnos más horizontalmente y elegir delegados rotativos, revocables en cualquier momento y con mandato expreso de las bases, para evitar que la mesa directiva pueda estar en una posición de privilegio.
Por último, es repudiable la actitud de algunas agrupaciones de aparatear los espacios de base para que su postura triunfe sobre el resto. En vez de preocuparse por hacer funcionar los espacios horizontales y democráticos que tenemos para decidir, buscan coparlos, intentando dividir al movimiento estudiantil para erigirse ellos como vanguardia conductora. Por esto, buscan y extreman internas entre las agrupaciones con el objetivo de desprestigiarse mutuamente, que sólo contribuyen a desmovilizar a los/as estudiantes. Estas peleas interagrupacionales han llevado a perder tiempo y fuerzas, ya que, agotados de estar cuatro horas en una asamblea escuchándolas, los compañeros se iban antes de la votación. Y además de la pérdida de tiempo, se generó un clima de desgaste general que resulta contraproducente. Es en parte por este desgaste que no sacamos la lucha a la calle con todas nuestras fuerzas. Si bien se realizaron tres marchas (lo cual es muy bueno), poca gente concurrió a las mismas y se pudieron haber llevado a cabo más actividades (cortes de calle, clases públicas, marchas más numerosas, etc.).

¿Y cómo seguimos ahora?

El lugar en que nos encontramos no es nada fácil. Tomando un poco de distancia de lo ocurrido, tenemos que entender que la toma fue una derrota en cuanto a reivindicaciones. No obtuvimos los reclamos que habíamos planteado en un principio y volvemos al punto de partida, con los consejos a merced de GG que ya nos fallaron en repetidas oportunidades. Ahora, el objetivo debe sobrepasar el plano reivindicativo de los injustos castigos por marchar, para denunciar las prácticas autoritarias de nuestra rectora y su pésimo desempeño ante la situación (postura con la que incluso muchos/as de los/as que estuvieron en contra de la toma coinciden).
De todas formas no nos parece que toda esta situación haya sido en vano, ya que podemos aprender de ella para futuros conflictos. La lucha nos tiene que servir como acumulación de experiencia, para no cometer los mismos errores en el futuro. En este sentido, sólo nosotros, los estudiantes, podemos hacer que esta toma no sea enteramente una derrota. Tenemos que saber ganar tanto en organización como en aprendizaje. A partir de esta experiencia quedó clara la necesidad de un movimiento estudiantil fuerte y organizado desde las bases para defendernos ante el  avance represivo de las autoridades. Las instituciones supuestamente democráticas del colegio son completamente opuestas a los intereses de los estudiantes. Sólo sirven para reafirmar las decisiones de las autoridades y atarnos de pies y manos a ellas. También demostramos una vez más la falta de predisposición al diálogo de González Gass.

Ante esto es claro que la mejor opción para nosotros es la lucha y la acción directa para alcanzar lo que queremos. Se ve el por qué de seguir construyendo en el día a día con militancia de base, acercando cada vez más compañeros a la lucha para construir un movimiento estudiantil combativo que pueda hacerle frente a quienquiera pasarnos por encima.

domingo, 18 de octubre de 2009

Ciclo Básico Común: Una historia que se repite...

Mucho se habla de la exigencia del CBC, de que es un “filtro” de estudiantes y que dura 2 años en vez del año en que está estipulado. Que sirve para nivelar los distintos conocimientos que traen los estudiantes, cuando en realidad genera prácticas excluyentes que aportan a acentuar esas diferencias.

Pero esto no es una condición exclusiva del Ciclo Básico Común, sino que comparte los mismos problemas con el resto de la educación universitaria y hasta con la educación media. Se justifica en la exigencia para con los estudiantes como condición necesaria para la supuesta “calidad” de la educación, calidad que se nos presenta como neutral, pero que es siempre funcional a las necesidades del mercado laboral y la explotación. De esta manera no se consideran muchas cuestiones, como que los estudiantes laburamos para mantener a nuestras familias o para aportar en nuestras casas, o que quizás venimos de una educación media con muchas falencias, profundizando una Universidad sólo para unos pocos, excluyente y elitista.

Pero entonces, ¿cuál es el verdadero objetivo del/de la docente, que el estudiante aprenda o librar la cursada a una selección natural dónde solamente sobreviva el que mejor se adapta, el que no trabaja, el que no tiene dificultades en su casa para seguir el día a día del estudio, el que puede pagar todos los apuntes, el que no tiene que tomar un tren y dos bondis para venir a cursar?

Sin embargo, podríamos decir que en el CBC es dónde más se nota esta “exigencia”, porque recién estamos empezando la carrera. Entonces vemos a algunos docentes que hacen oídos sordos a las problemáticas que tienen los estudiantes. No se da lugar para discutir y decidir entre todos las fechas de evaluación así como tampoco las modalidades para “evaluarnos”, alegando que nos están preparando para que, cuando tengamos que afrontar responsabilidades en nuestras vidas profesionales, ya hayamos ejercitado el trabajar bajo presión y con obligaciones que nos exceden. ¿Es ésta la “educación crítica” que se imparte en la Universidad? ¿Se nos enseña a aceptar en nuestro sentido común que está bien que seamos explotados y presionados para que, por ejemplo, tengamos que hacer un trabajo que deberían hacer 2 personas? ¿Acaso tenemos que aceptar este tipo de cosas sin chistar?

Basta nombrar el ejemplo resonante en los medios burgueses de los ya 23 suicidios en la empresa Telecom en Francia para ver hasta que punto dejamos nuestras vidas en la fábrica/oficina (http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=29635). ¿Desde cuando tenemos que aceptar que es normal poner el trabajo (a cambio de míseros salarios) por delante de nuestra salud, vida, dignidad?

Vale mencionar que aquellos docentes que nos imparten, desde su “investidura de autoridad”, su conocimiento y nos inculcan la cultura de la explotación, son también trabajadores explotados por el Estado. Muchos laburan ad-honorem o con sueldos por debajo de la canasta básica y, sin embargo, no se solidarizan con los estudiantes que también laburan o que vienen a la facultad con un gran esfuerzo del bolsillo de sus familias.

Es por esto que ante estas actitudes y problemáticas que se plantean en las aulas, debemos dar la discusión de qué educación queremos y para qué la queremos, construyéndola desde abajo (y no desde arriba, vale decir). Discutiendo entre quienes somos los principales afectados por la exclusión que genera la Universidad (con sus actuales prácticas que intentan reproducir el orden vigente) y decidiendo sobre las cuestiones que nos involucran directamente, sin intermediarios, desde cada aula, cada pasillo, desde abajo y en la lucha.



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